A veces el cansancio no viene de lo que hacemos, sino de lo que nos exigimos. En este capítulo hablamos de los límites más difíciles: los que ponemos con nosotras mismas.
Cómo nos pedimos demasiado, cómo nos cuesta parar, cómo confundimos cuidar con cumplir. Exploramos el equilibrio entre la parte que todo lo “debería” y la parte que sólo quiere descansar un rato. Hablamos de energía, de autocuidado, de esa madre interna que puede aprender a decir “ya basta, cariño”.
Un episodio para escucharte, sin culpa. Para recordar que cuando te colocas en el centro, el mundo no se derrumba: respira contigo.