Marcela de Maria, consagrada del RC, nos cuenta cómo ha vivido una enfermedad que la ha probado toda su vida, y que continúa con ella. Nos habla de los frutos de esta experiencia especialmente en las canciones que Dios le ha inspirado para ayudarla y ayudar con ellas a muchos otros. Sobresale la fe y la alegría con la que ella ha abrazado su cruz y su dolor.