Antes de la existencia del internet, de Fortnite y del porno (bueno del porno, no) la gente asistía a estos misteriosos lugares en búsqueda de recreación y diversión, todo entre gente guacareada, con taquicardia, comiendo marranadas extremadamente caras y en tiempos más recientes, con su celular volando como Superman... desde el Superman. Andrés y Chano te cuentan sus experiencias más legendarias en estos lugares.