El avance científico se enfrenta a un desafío significativo: la integración de conocimientos y recursos dispersos. Para abordar esto, surge el Protocolo de Contexto Científico (SCP), una iniciativa que aspira a crear un estándar abierto y una red global de agentes científicos autónomos. Esto permitiría la colaboración fluida entre investigadores y recursos de todo el mundo, acelerando el descubrimiento y la innovación. Con una plataforma funcional ya en marcha y más de 1.600 recursos disponibles, el SCP abre un camino hacia una ciencia más escalable, multi-institucional y autónoma. Sin embargo, también plantea importantes preguntas éticas y políticas sobre la gobernanza y el uso responsable de esta tecnología.