Introducción.
Mateo 2:1-2, 7-9 Nueva Traducción Viviente (NTV) 2 Jesús nació en Belén de Judea durante el reinado de Herodes. Por ese tiempo, algunos sabios de países del oriente llegaron a Jerusalén y preguntaron: 2 ¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Vimos su estrella mientras salía y hemos venido a adorarlo.
7 Luego Herodes convocó a los sabios a una reunión privada y, por medio de ellos, se enteró del momento en el que había aparecido la estrella por primera vez. 8 Entonces les dijo: Vayan a Belén y busquen al niño con esmero. Cuando lo encuentren, vuelvan y díganme dónde está para que yo también vaya y lo adore.
9 Después de esa reunión, los sabios siguieron su camino, y la estrella que habían visto en el oriente los guio hasta Belén. Iba delante de ellos y se detuvo sobre el lugar donde estaba el niño.
Se han hecho varios intentos para explicar, por vía natural, la aparición de la estrella. Por ejemplo, el astrónomo Kepler, a principios del siglo XVII, determinó que hubo una conjunción espectacular de los planetas Júpiter y Saturno en mayo, octubre y noviembre del año 747 de Roma, fenómeno que ocurre una vez cada 800 años. Pero estos planetas se acercaron solamente hasta un grado de separación, lo que parecería al hombre en la tierra como una separación del diámetro de la luna llena. El año siguiente, o sea, en el año 748 de Roma, el planeta Marte se unió a Júpiter y Saturno. Otro dato descubierto en las tablas astronómicas chinas es la aparición de una estrella —algunos la llaman cometa o estrella fugaz— en 750 de Roma. Pero de ninguna manera tales datos científicos, por más interesantes que sean, satisfacen la descripción en el v. 9. Hay por lo menos dos indicaciones de una intervención sobrenatural de Dios. Mateo dice que la estrella iba delante de ellos (v. 9), es decir, los guiaba, indicando que la estrella se movía en la dirección hacia Belén. Además, Mateo dice que se detuvo sobre donde estaba el niño (v. 9b). Parece que la estrella se detuvo directamente sobre la casa donde estaba Jesús con sus padres.
Apocalipsis 1:16, 19-20 Nueva Traducción Viviente (NTV) 16 Tenía siete estrellas en la mano derecha, y una espada aguda de doble filo salía de su boca. Y la cara era semejante al sol cuando brilla en todo su esplendor.
19 Escribe lo que has visto, tanto las cosas que suceden ahora, como las que van a suceder. 20 Este es el significado del misterio de las siete estrellas que viste en mi mano derecha y de los siete candelabros de oro: las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias, y los siete candelabros son las siete iglesias.
Juan 8:12 Nueva Traducción Viviente (NTV) 12 Jesús habló una vez más al pueblo y dijo: Yo soy la luz del mundo. Si ustedes me siguen, no tendrán que andar en la oscuridad porque tendrán la luz que lleva a la vida.
Mateo 5:14 Nueva Traducción Viviente (NTV) 14 Ustedes son la luz del mundo, como una ciudad en lo alto de una colina que no puede esconderse.