"Pactos a ciegas" basado en Josué 9 (NTV) enfatiza la importancia de consultar a Dios antes de tomar decisiones. La palabra hebrea "Berith" significa alianza o pacto, y este concepto es central en la enseñanza.
En la vida, muchas veces tomamos decisiones basándonos en lo que vemos y sentimos, sin consultar a Dios. A pesar de haber entregado el control a Él, es fácil caer en la trampa de confiar en nuestra propia percepción, lo que puede llevarnos a experiencias dolorosas. A nivel colectivo, los seres humanos suelen actuar sin buscar la guía divina, ya sea por comodidad, autosuficiencia o desconocimiento. Sin embargo, luego preguntamos a Dios por qué enfrentamos dificultades, cuando en realidad nunca lo hicimos parte de nuestras decisiones.
El pueblo de Israel debía consultar a Dios en todas sus decisiones, pero al encontrarse con los gabaonitas, se dejaron llevar por las apariencias y pactaron con ellos sin buscar la dirección divina. Este pacto fue ilegal, ya que se basó en mentiras y engaños, lo que les trajo consecuencias.
El mundo está lleno de falsas ilusiones y solo Dios conoce la verdad detrás de cada situación. No ser guiados por Su Espíritu y Su Palabra nos lleva a establecer pactos en relaciones, economía, amistades y negocios que pueden traer dolor y sufrimiento.
Israel hizo un pacto que no podía romper, pero en medio de ello, Dios mostró su gracia. Las alianzas equivocadas se convierten en un peso dentro del llamado divino. Confiar en los sentidos y en lo material puede llevarnos a ser engañados en distintos ámbitos de la vida, incluyendo el matrimonio, los negocios y las amistades.
Dios siempre está disponible para ser consultado. Cuando hacemos evidente Su presencia en nuestra vida, nos volvemos intencionales y conscientes de Él en todo momento. No debemos confiar en nuestro propio juicio, ya que esto puede llevarnos a cometer errores graves.
Un ejemplo de esto es Acab, quien hizo una alianza matrimonial con Jezabel, lo que trajo tres consecuencias importantes:
1. Sequía prolongada
2. Enfrentamiento en el monte Carmelo
3. Juicio sobre su casa
A pesar de los pactos que han traído peso y sufrimiento a nuestra vida, estos pueden ser redimidos o rotos por la gracia de Dios.
A pesar de haber engañado a Israel, los gabaonitas reconocieron quién era Dios, afirmaron su fe en Él y confiaron en su alianza con Su pueblo. Abandonaron su propia nación para unirse a Israel, obteniendo una posición privilegiada. Eventualmente, se convirtieron en servidores del Tabernáculo y Gabaón fue reconocida como una ciudad sacerdotal. También participaron en la reconstrucción de los muros de Jerusalén.
Los gabaonitas, aunque usaron el engaño por temor a ser exterminados, encontraron favor en Dios al someterse a Él. Este ejemplo nos enseña que cualquier relación, matrimonio o negocio puede encontrar redención si se somete a Dios. Sin embargo, si una alianza no está bajo Su dirección, traerá quebranto. Es el momento de cortar con lo incorrecto y hacer pacto con Dios.
Debemos consultar a Dios en cada decisión, permitiendo que su sabiduría guíe nuestras vidas para evitar pactos que nos alejen de su propósito.