El Arte. PILAR GÓMEZ ESTEBAN.
En medio de la plaza el mago sacó de su cofre una cornucopia, tres ramas de abedul, cuatro alfombras voladoras, siete velos de seda de damasco y dijo tres palabras mágicas. Con la primera volaron alfombras y los bostezos. Con la segunda los velos desaparecieron y oyó el ruido de los pasos de la gente yéndose. Al pronunciar la tercera, ocurrió el milagro. Un espectador lo miró asombrado, aguantando la respiración con los ojos brillantes.