El sufrimiento, el sinsentido de la vida, experimentar el rechazo… hace que haya personas que busquen calmar la sed de verdad y amor que hay en su corazón en pozos de agua estancada que solo producen más sed y dolor. Pero incluso cuando una persona ha caído en estos pozos Jesucristo le tiende la mano y lo saca. Hoy nos acompaña alguien que ha experimentado como el Señor hace nuevas todas las cosas rescatándolo de sus adicciones y sanando su vida personal y familiar.