Hace 35 años un grupo de jóvenes se sintió interpelado ante el sufrimiento de las personas con SIDA, y comenzaron a vivir en comunidad junto a enfermos que llegaban de toda España. La presidenta de Basida, Visitación Adán, nos cuenta cómo la providencia de Dios ha sostenido esta obra que acoge a los más vulnerables de nuestra sociedad.