El porcentaje de mujeres privadas de libertad en Euskadi representa aproximadamente el 8% de la población penitenciaria por lo que mayoritariamente las personas presas son hombres. Este porcentaje supone una minoría dentro de las cárceles y por tanto son espacios principalmente en los que se atiende a hombres y por tanto están pensados para hombres. Proyecto Eraikiz de la Asociación Bidesari.
"La intervención se basa en el abordaje de las causas que llevaron a las mujeres a la prisión teniendo en cuenta que en su mayoría las mujeres privadas de libertad proceden de una situación de exclusión con un alto grado de vulnerabilidad social acumulada ya que las mujeres llegan a la prisión tras trayectorias marcadas por pobreza, violencia, marginalización lo que convierte a la cárcel en un lugar de profundización de la desigualdad.
"Objetivo visibilizar y dar Voz a una realidad muchas veces silenciada. Perfil mayoritario con problemas de salud mental y adicciones".
"Determinar las necesidades específicas de las mujeres privadas de libertad tratando de dar respuesta a las mismas. Hay que entender la realidad concreta de las mujeres. Falta de aceptación del consumo problemático de sustancias por el miedo a perder a sus hijos…".
"Para ello llevamos a cabo una actividad grupal donde las mujeres puedan compartir sus necesidades trabajar sus dificultades y en definitiva puedan dotarse de herramientas que les permitan construirse como personas libres potenciando su bienestar y su transformación personal. El grupo es un espacio seguro de autocuidado en el que trabajan la gestión emocional, identifican el tipo de relaciones que establecen con las personas".
"Así mismo, cuentan con un espacio individual con el apoyo psicológico donde pueden trabajar aspectos más concretos de tipo personal y un acompañamiento jurídico que les permite hacerse cargo de si situación penal, ordenar sus causas y afrontar la realidad de sus delitos".
"A inicios del programa en 2020 escribíamos que esperábamos fuera el inicio de una semilla que pudiera afianzar en el tiempo y hoy día terminando el 2025 podemos afirmar que es un proyecto consolidado. No ha sido una tarea sencilla ya que las mujeres por la escasa trayectoria de intervención y participación en programas … los espacios grupales con ellas son muy complejos de mantener y actualmente está consolidado".
"Los CP son espacios y estructuras pensadas para hombres por lo que encuentran:
"Reivindicamos que se puedan mejorar las condiciones de la situación de las mujeres privadas de libertad, que puedan tener mejores espacios. Que las mujeres viven una doble condena que es la propia privación de libertad, al igual que los hombres, pero también esta carga del estigma que va acompañado a estos procesos que tiene secuelas en su vida", concluye Laura.