El origen epistemológico del planeta comúnmente conocido como Tierra inexorablemente trivializa las relaciones interpartidarias entre el sujeto de acción y el de creación. ¿Cuándo dejaremos de mirar a ese exterior homogéneo y ritualizado para volver al corazón funcionalista del que tanto ha teorizado el imperativista clásico Boris González?
Esta es una historia que conmemora el aniversario de esta trascendente fecha planteando las problemáticas que hiciera en su tiempo el unicelular francés François Lyotard.