Listen

Description

El Señor es un refugio contra la tempestad. El turbión son esas aguas tempestuosas repentinas que nos pueden azotar en algún momento de nuestra vida. Prepararnos para sobrepasar ese día malo y después estar firmes, requiere que nos fortalezcamos con anticipación. En el libro de Isaías nos encontramos con tres formas de hallar ese refugio.

Isaías 4:5,6

5 “Y creará Jehová sobre toda la morada del monte de Sion, y sobre los lugares de sus convocaciones, nube y oscuridad de día, y de noche resplandor de fuego que eche llamas; porque sobre toda gloria habrá un dosel,

6 y habrá un abrigo para sombra contra el calor del día, para refugio y escondedero contra el turbión y contra el aguacero.”

I. Encontramos el refugio en la congregación.

A. En la morada del monte de Sion.

Esta figura nos habla de la comunión sincera y de corazón de todo hombre con Dios. Jesús le dijo a la samaritana ni en este monte ni en Jerusalén sino en espíritu y verdad se adora a Dios.

B. Los lugares de su convocación.

Es el lugar donde Dios nos convoca para congregarnos. Es en el compañerismo donde interactúan los dones espirituales, donde tenemos esa protección. Esa fue la manifestación de Dios dándole al pueblo de Dios guía con la nube en el día y con el fuego en la noche cuando caminaron en el desierto.

C. Sobre toda Gloria habrá un dosel.

Esta es un figura hermosa de la relación que tenemos la iglesia con Jesús como la relación amorosa de los novios recién casados. El dosel se usa para cubrir la cama o como un toldo que adorna y protege la ceremonia en un matrimonio. Su bandera sobre nosotros es amor.

Isaias 25:4,5

4 “Porque fuiste fortaleza al pobre, fortaleza al menesteroso en su aflicción, refugio contra el turbión, sombra contra el calor; porque el ímpetu de los violentos es como turbión contra el muro. 5 Como el calor en lugar seco, así humillarás el orgullo de los extraños; y como calor debajo de nube harás marchitar el renuevo de los robustos.”

II. Encontramos el refugio cuando nos humillamos delante de Dios.

A. Encontramos refugio en medio de la aflicción cuando reconocemos nuestra necesidad de Él.

B. Cuando dejamos que el fuego de Dios seque toda raíz que alimenta el orgullo.

C. Cuando buscamos a Dios para romper con hábitos generacionales de disensión y violencia.

“Harás marchitar el renuevo de los robustos.”

Isaias 32:2,3

2 “Y será aquel varón como escondedero contra el viento, y como refugio contra el turbión; como arroyos de aguas en tierra de sequedad, como sombra de gran peñasco en tierra calurosa.

3 No se ofuscarán entonces los ojos de los que ven, y los oídos de los oyentes oirán atentos.”

III. Encontramos el refugio en Jesús.

A. Será aquel varón como escondedero contra el viento y contra el turbión.

Cuando nos escondemos en Dios es cuando aprendemos a esperar en Él para escucharlo.

B. Cómo arroyo de aguas.

En ese tiempo de no accionar sino esperar, es cuando empezamos a escuchar la Palabra. Ahí somos instruidos con instrucciones específicas. Esta es la estrategia de guerra para conquistar la bendición de Dios.

C. Nos quita el estar ofuscados.

Debemos consultar y oír atentamente la palabra de Dios.

Conclusión:

Para encontrar ese refugio contra el turbión debemos congregarnos donde Dios nos convoca; humillarnos y caminar bajo su cobertura de amor; encontrar la fuente de aguas para no ofuscarnos y oír atentamente su palabra.

La entrada Refugio contra el turbión se publicó primero en Predicas Iglesia Cristiana Renueva.