Esta es una de las imágenes más preciosas sobre el amor y la voluntad de Dios para nuestras vidas. Dios es el alfarero, y nosotros somos el barro en sus manos. Justamente la semana pasada yo también tuve barro en mis manos; con Jocelyn nos quedamos atrapados en el barro, y yo estuve tratando de quitar el barro de las ruedas del auto, para poder avanzar. Es impresionante como el barro es moldeable; pero a la vez, se puede endurecer lo suficiente para transformarlo en una vasija útil para su Hacedor. Dios como alferero nos quiere dar forma; Él nos quiere moldear a su imagen y semejanza. La meta de la vida cristiana es que nosottros cada vez nos parezcamos más y más a Dios. Pero Dios no va a hacer nada a la fuerza. Él solo va a trabajar en nuestro carácter si nosotros se lo permitimos. Si no se lo permitimos, Dios buscará más barro que si desee ser moldeado por Él. La pregunta que debemos hacernos es: ¿Estoy dispuesto a ser moldeado por el Señor? ¿O seguiré en mis propios caminos haciendo mi propia voluntad? Yo te invito a que le entregues tu vida a Dios, para que Él haga de ti una hermosa vasija que sea de uso para su honra y su gloria. Que el Señor te bendiga.