Resulta que la reflexión que os vengo a contar hoy la he conversado en diversas ocasiones para destacar que por mucho que nos esforcemos en equilibrar la balanza de lo recibido y lo dado en las diversas interacciones que establecemos a lo largo de nuestras vidas, nunca conseguiremos la equidad.
Espero que lo disfrutéis. ¡Un abrazo mis queridos adultos significativos!