Una neta mental breve, pero poderosa.
A veces resulta complicado asumir el control de nuestras emociones y pensamientos.
Reconocer nuestros botones emocionales y aprender a trascenderlos.
¡Y es que claro! Siempre es más sencillo responsabilizar a los demás de lo que nos sucede, de lo que nos hacen sentir, pensar o hacer.
¿Pero sabes cuál es el amargo precio que tendrás que pagar por no asumir la responsabilidad de tus emociones y pensamientos? La desdicha de una vida sin propósito dominada por el miedo y la inseguridad.
Es duro, pero tienes el control y tu mente es más fuerte de lo que crees.
Confía en ti.