La lógica me dice que si uno va ir a consultar con un profeta genuino de Dios para recibir una palabra profética, uno lo recibirá de todo corazón y no tendrá duda de él. Esto no fue el caso con Jeremías y el remanente que se quedó después de la invasión babilónica. Los judíos estaban indecisos si ir a Egipto o quedar en la region de Judea conforme a la palabra profética de Jeremías recibió de parte del Señor. Un corazón entenebrecido podrá escuchar a Dios, pero difícilmente entenderá o comprenderá por la dura cerviz del hombre. En fin, no le creyeron a la palabra profética y decidieron residir en Egipto donde el juicio de Dios llegó sobre el remanente de Judá. Que este mensaje sea de bendición para sus vidas!