Los mercados financieros globales cerraron la semana acumulando pérdidas, poniendo fin a una racha de cuatro semanas consecutivas de resultados positivos. Los mercados recibieron el impacto de varios datos desalentadores que aumentaron la probabilidad de una posible recesión global. Mientras tanto, los inversores siguen evaluando si las medidas contractivas tomadas por la Fed surtieron efecto de combatir la elevada inflación que azota a EE. UU.