¡Todos somos miembros del Cuerpo de Cristo! La Cabeza invisible es Él, pero quiso dejarnos una figura visible de la Iglesia, y éste es el Papa.
Es bíblico ya que está escrito en la Palabra de Dios. De hecho, ¿Sabías que también encontramos a dos Papas en las Escrituras?
Somos la única Iglesia ¡Con 2,000 años de antigüedad! Dios es fiel y siempre cumple sus promesas. Eso fue precisamente lo que nos aseguró: "...los poderes de la muerte jamás la podrán vencer". (Mt, 16,18).
Valoremos juntos el gran tesoro de ser católicos.