¿Haciendo tiempo en el auto hasta que comience la Eucaristía? ¿Conversando fuera del templo porque -todavía- no es la hora?
Cristo está contigo en todas partes. Pero en el tabernáculo, en el Sagrario ¡Su Presencia es Real! Nosólo vamos para darle gloria y adoración.
Él quiere verte, hablarte, escuchar lo que guardas en tu herido corazón.
El Rey del Universo está esperando día y noche por tu visita en la iglesia, en la capilla.