15 de enero de 2026
2 Corintios 4:6
«Dios, que ordenó que la luz resplandeciera en las tinieblas, ha hecho brillar su luz en nuestro corazón.»
DEL CAOS A LA CLARIDAD
Al principio, todo era oscuridad. Pero Dios dijo: «¡Que haya luz!», y la hubo. Esa misma voz poderosa habló otra vez… pero esta vez, en tu corazón.
Él hizo brillar su luz en ti. Cuando escuchaste el evangelio, cuando fuiste bautizado, cuando conociste a Cristo… su luz llegó.
Y esa luz no solo te ilumina. Te transforma. Te da claridad, paz, propósito. Te permite ver lo que antes no veías: el amor de Dios, el valor del prójimo, la eternidad que te espera.
No regreses a la oscuridad. Vive en la luz que Dios ha puesto en ti.
Oración:
Señor[JC1] Dios, que eres la luz verdadera, gracias por iluminar mi corazón. Que nunca me aleje de tu claridad. Hazme brillar para otros. Amén.
[JC1]Expresiones como Dios de la luz, etc. No ayudan a mostrar el un solo Dios. Usualmente se usan para distinguir una amplia gama de deidades en el imaginario popular.