Domingo 6 de septiembre de 2026
Lucas 14: 26.
[Jesús dijo] «Si alguno viene a mí, y no renuncia a su padre y a su madre, ni a su mujer y sus hijos, ni a sus hermanos y hermanas, y ni siquiera a su propia vida, no puede ser mi discípulo.»
JESÚS EN PRIMER LUGAR…
Ama a tu padre y a tu madre; hónralos y obedécelos: la vida será mejor para ti y para ellos. Cuida a tu familia; demuéstrale un amor sacrificado y piensa en cómo ayudarla aún más de lo que ya lo haces. Cuídate a ti mismo; toma tiempo para descansar y renovar tus energías.
Pero si notas que hacer cualquiera de esas cosas te lleva a amar menos a Jesús, él te llama a examinarte. ¿Pasas por alto que tus padres hagan cosas que Jesús condena? ¿Evitas hablar con ellos de esas cosas para no confrontarlos? Jesús te llama a amarlo más que a tus padres.
¿Defiendes las acciones de tu cónyuge o de tus hijos aun sabiendo que están mal? ¿Criticas a los cristianos que con delicadeza te señalan que Dios quiere lo mejor para tus hermanos, y que por eso tenemos los diez mandamientos? Jesús te llama a amarlo más que a tu familia.
¿Dedicas mucho tiempo a justificar lo que sabes que está mal? ¿Pones tu tiempo libre por encima del tiempo en la palabra de Dios? Jesús te llama a amarlo más que a ti mismo.
Jesús de verdad sabe lo que es mejor para ti, y cuando dice estas cosas difíciles, es porque sabe lo importante que es que permanezcas unido a él. No hay otro camino de salvación eterna.
Oremos:
Cuando permito que las personas más importantes de mi vida ocupen tu lugar, Señor, llámame de nuevo al arrepentimiento y a la fe en tu amado Hijo, Jesucristo, mi Señor. Amén.