7 de enero de 2026
Mateo 2:14
«José se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto.»
OBEDIENCIA A LA VOZ DE DIOS
José tenía muchas razones para quedarse. Había logrado establecerse en Belén, tenía trabajo como carpintero, y María y el niño estaban bien. Pero cuando Dios habló, José obedeció. Aunque implicaba huir de noche, viajar con un bebé, y empezar de cero en tierra extranjera… José obedeció sin vacilar.
¿De dónde vino esa fe? De la Palabra de Dios. José sabía que cuando Dios habla, su palabra es segura. Y aunque no entendiera todo, confiaba en que el Señor cuidaría de ellos.
Tú también enfrentas decisiones difíciles. Tal vez no huyes a otro país, pero sí debes hacer sacrificios, abandonar el pecado, o tomar caminos inciertos. ¿Cómo obedecer sin miedo? Confiando en la voz de tu Dios.
Él te ama. Su palabra es verdad. Y cuando Él dirige, puedes seguir con confianza.
Oración:
Padre celestial, enséñame a obedecer como José. Dame fe para confiar en tu Palabra, aun cuando no entienda el camino. Amén.