14 de enero de 2026
Salmo 27:1
«El Señor es mi luz y mi salvación; ¿a quién temeré?»
SIN MIEDO EN LA OSCURIDAD
El miedo prospera en la oscuridad. No saber qué viene, no ver la salida, no entender el porqué… todo eso alimenta el temor.
Pero cuando llega la luz, todo cambia.
El salmista declara con confianza: el Señor es mi luz y mi salvación. No hay razón para temer. Aunque el enemigo rodee, aunque la prueba agobie, el Señor está allí.
Y su luz no solo alumbra el camino. Su salvación te asegura que ya estás a salvo, porque Cristo venció por ti.
Hoy, cuando enfrentes dudas o temores, repite esta verdad: el Señor es mi luz y mi salvación.
Oración:
Señor, cuando la oscuridad me rodee, recuérdame que tú eres mi luz. No tengo nada que temer. Amén.