Nos encantaria Saber de ti y tu experiencia con palabras de Bendicion, envianos un mensaje de texto
Cuando pensamos en Jesús, muchas veces lo vemos como Salvador, como Maestro o como Rey. Pero hoy quiero invitarte a verlo desde un lugar más íntimo: Jesús también fue amigo.
Un amigo real, Cercano, Presente y Sincero. Y en Su manera de amar, aprendemos cómo nace la verdadera amistad y cómo también se cuida el corazón.
Jesús no llamó siervos a quienes caminaban con Él. Los llamó amigos.
“Ya no los llamaré siervos… a ustedes los he llamado amigos.” Juan 15:15
Jesús compartió la mesa, las risas, las lágrimas y los silencios de los que llamaban sus discípulos Fue amigo de quienes nadie quería, se acercó a los heridos, escuchó sin condenar y amó sin condiciones. La amistad verdadera nace así: desde un corazón sincero que se entrega
sin esperar nada a cambio. Jesús dio las cosas más valiosas que una persona puede tener: Su tiempo, Su amor y Su vida. sin exigir perfección a cambio.
Amó sabiendo que sería traicionado, negado y abandonado. Y, aun así, eligió amar.
Pero aquí hay algo poderoso que aprender: Jesús amó profundamente, pero nunca permitió que Su identidad fuera definida por el rechazo.
Aunque fue amigo fiel, y aquellos por quien habia dado todo le abandonaron Jesús también supo retirarse. Se apartó de ciudades que no lo recibieron. Guardó silencio ante quienes no querían escuchar. Se alejó para orar cuando el corazón estaba cargado. Alejarse no siempre es dureza.
A veces es sabiduría. Jesús nos enseñó que amar no significa quedarnos donde no somos honrados.
Una amistad al estilo de Jesús: Ama con verdad, Corrige con mansedumbre, Permanece con lealtad, Respeta los tiempos, Cuida el corazón del otro. Pero también reconoce
cuando el vínculo deja de ser sano y cuando es tiempo de guardar el corazón.
Jesús lloró, Jesús sintió dolor y también Jesús fue herido por quienes amó. Y aun así, no respondió con rencor. Soltar no es dejar de amar, es amar desde un lugar más sano.
Si Jesús, siendo perfecto, supo retirarse en ciertos momentos, nosotras también podemos hacerlo sin culpa.
La verdadera amistad nace de un corazón sincero que se entrega sin esperar nada a cambio,
pero que también entiende que el amor debe ser cuidado y honrado. Jesús fue amigo.
Y en Él aprendemos a amar bien y a cuidarnos mejor. Que Jesús sea el modelo de tus amistades.
Que ames con Su amor, pero que también cuides el corazón que Él te confió. La amistad sincera es paras cuidarla, respetarla y honrarla, no todos los días nos encontramos con una amiga o un amigo sincero.
Y si fuiste esa amiga o amigo que lo doy todo y hoy necesitas tomar distancia, hazlo con paz.
Jesús camina contigo…
aun cuando otros se queden atrás. Pero nunca nunca dejes de amar y ser fiel amigo.
Palabras de Bendicion