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2 Timoteo 2017 (3)
Palabra/ 2 Timoteo 3: 1-17
Versículo clave/ 2 Timoteo 3:16,17

La utilidad de la Biblia

“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”

Los humanistas siempre han pintado el futuro del mundo de color rosa, diciendo: “La mañana será mejor.” Pero cada día el mundo se vuelve más peligroso para vivir, porque los hombres se hacen más pecaminosos. Nosotros estamos viviendo en estos tiempos peligrosos.
Pero en esta palabra nos enseña el apóstol Pablo qué es lo que debemos hacer en estos tiempos peligrosos. Necesitamos razonar y aceptar que, si seguimos a Jesucristo en medio de los hombres pecaminosos, es lógico y natural que suframos persecuciones. Sobre todo, tenemos que aprender la utilidad de las Sagradas Escrituras, y persistir en ellas. Oro para que a través de esta palabra renovemos nuestra fe y fidelidad para con nuestro Señor Jesús, y persistamos en la Biblia para guardar nuestra salvación, y para seguir haciendo discípulos de Jesucristo en estos últimos tiempos. Amén.

I. El peligro en los postreros días (1-9)

Vamos a ver el versículo 1. Dice Pablo que debe saber Timoteo que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Aquí ‘los postreros días’ se refieren a los últimos días, cuando está cerca el fin del mundo. Pablo dice que en esos días vendrán ‘tiempos peligrosos’. ¿Por qué serán peligrosos esos tiempos?
Miren los versículos 2-4. Porque habrá todo tipo de hombres malos. Habrá hombres amadores de sí mismos. La política de Donald Trump es ‘E.U. primero’. Esto no es otra cosa, sino egoísmo y egocentrismo. Él es amador de sí mismo. Y como la mitad de los norteamericanos votaron por él. Ese amador de sí mismo ha provocado muchas confusiones y conflictos en todo el mundo. Y habrá hombres avaros. Según el reporte de desigualdad mundial, el 1% de los más ricos del mundo poseen el 50% de todas las riquezas del planeta. Y durante los últimos 37 años se ha agravado la desigualdad entre los ricos y los pobres. Naturalmente los pobres están desesperados y enojados. Y los hombres vanagloriosos presumen exageradamente de lo que poseen: riquezas, cuerpo, etc., o de lo que hacen, subiendo fotos y videos en internet, provocando envidia a otros. Y los soberbios ni temen a Dios, ni respetan a otros. Estos hombres pueden hacer cualquier maldad sin temor, y causarle daño a la gente. También habrá hombres blasfemos. Muchos científicos, médicos, ingenieros y filósofos hablan contra Dios, y conducen a la gente por el camino a la perdición. Y habrá hombres desobedientes a los padres. Hoy en día por ‘el derecho humano’ ni los padres ni los maestros pueden castigar y corregir a los muchachos. Por eso hay muchachos que no sólo desobedecen a sus padres y sus maestros, sino les agreden. Y habrá hombres ingratos. Aunque hacemos algún favor a estos hombres, no agradecen, sino descarados se van. Entonces la gente se vuelve indiferente y frívola. También habrá hombres impíos, que no creen en Dios. Estos hombres pueden parecer decentes y confiables humanamente. Pero el diablo es astuto y fuerte, y el hombre es débil. Por eso no podemos confiar en los hombres impíos que no creen en Dios ni lo temen. Y habrá la gente sin afecto natural. El afecto natural de una madre es amar a sus hijos y protegerlos a costa de su vida. Pero hay muchas mujeres que abandonan a sus recién nacidos, incluso los matan. Y el afecto natural entre los hermanos es amarse unos a otros y dar el apoyo moral mutuo. Pero muchos hermanos se pelean y se odian entre ellos por herencia. Habrá hombres implacables, que no aplacan su resentimiento, enojo y odio. Muchos se enferman, porque no pueden perdonar a los que les han hecho daño en el pasado, y sufren por estos sentimientos. Y hoy en día abundan calumniadores en red social de internet, que acusan falsamente a otros con el fin de causarles daño o perjudicarles. En el mundo virtual de internet la gente no da la cara. Y los calumniadores critican a otros con todo tipo de palabras groseras y viles. Por eso muchos son traumados psicológica y emocionalmente. Y los que no pueden aguantar esa agresión acaban con su vida en suicidio. También habrá hombres intemperantes, que tienen poca templanza, y no pueden contenerse de sus deseos. La gente no puede contenerse de sus deseos de comer, y luego va al gimnasio para bajar su peso, bailando con movimientos carnales y vulgares. También habrá hombres crueles. En nuestro tiempo hemos oído demasiado de los terroristas y los sicarios, que matan a la gente de manera cruel. Y no sólo ellos, sino muchos hombres matan a los animales despiadadamente sin tener ni un poco de compasión de su sufrimiento. Y habrá traidores. No muchos años atrás por lo menos la gente consideraba fidelidad y lealtad como un valor que el hombre tiene que conservar. Pero hoy en día la gente busca su propia conveniencia, y traiciona con facilidad. Y en nuestro tiempo hay muchos hombres impetuosos que actúan de forma irreflexiva y precipitada. Ellos, manejando coche en las calles, se enojan, gritan con grosería e incluso matan a la gente. Y habrá hombres infatuados. La palabra infatuado significa ‘engreído’, que muestra orgullo excesivo de sí mismo. Estos hombres, cuando se sienten ofendidos, agreden a otros. Y habrá amadores de los deleites más que de Dios. Hoy en día el mundo le ofrece al hombre más oportunidades de comer, beber, ver, comprar y disfrutar placer carnal que los tiempos anteriores. Y cada día la gente ama estos deleites más que a Dios. Y para ganar dinero y disfrutar estos deleites materiales engañan, roban, asaltan y cometen homicidios. ¡Qué horribles son estos hombres! Y nosotros estamos viviendo en medio de ellos. Por eso son peligrosos nuestros tiempos.

Además, miren el versículo 5. “que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.” Aquí Pablo habla de los falsos profetas. En Mateo 7:15 Jesús dice: “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.” Y Jesús ya había dicho que se levantarían falsos Cristos, y falsos profetas en los últimos tiempos, cuando se acerca el fin del mundo (Mateo 24:24).
Y ¿por qué son peligrosos ellos? Miren los versículos 6 y 7. Porque ellos se meten en las casas, y llevan cautiva a la gente. Pero, no todos serán engañados por estos falsos profetas, sino los que están cargados de pecados, arrastrados por diversas concupiscencias. Acerca de esto en Santiago 1:13 y 14 dice: “Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido.” Aquellos que están cargados de los deseos pecaminosos y codicias son engañados por lo que ofrecen los falsos profetas. Estas personas siempre están aprendiendo, y nunca llegan al conocimiento de la verdad, porque no se arrepienten de sus pecados con un corazón sincero. Por eso son engañadas por falsos profetas, y llevadas a la perdición.
Pero, miren los versículos 8 y 9. Su verdadera identidad de los falsos profetas será manifiesta a los que siguen la verdad. Los falsos profetas resisten a la verdad. Ellos son hijos del diablo, y no pueden aceptar la verdad. Y son corrompidos en su mente y pensamiento, y condenados en cuanto a la fe y salvación. Estos falsos profetas pueden engañar a los que andan en sus pecados y concupiscencias. Pero no pueden engañar a los hijos de la verdad y la luz.

En nuestro tiempo podemos ver estos falsos profetas. Ellos predican ‘el evangelio de prosperidad’, ofreciéndole a la gente ‘riquezas y salud’. El falso profeta de ‘el templo de Salomón’ dice descaradamente: “Ven a nuestro templo. No importa de qué religión eres.” Ellos desvían a la gente de lo espiritual, y cierran la puerta de salvación, que es por medio de arrepentimiento y fe en Jesucristo. También hay falsos pastores que permiten dentro de su iglesia cosas mundanales, tales como discoteca, fiesta de Halloween, homosexualismo, etc. Ellos sólo quieren atraer a la gente para saciar su codicia y vanagloria. Aparte hay varias sectas que engañan a la gente con sus mentiras. Realmente estamos viviendo en tiempos peligrosos. Entonces, en medio de este peligro de los postreros días, ¿qué debemos hacer?

II. La utilidad de la Biblia (10-17)

Vamos a ver el versículo 10. “Pero tú has seguido mi doctrina, conducta, propósito, fe, longanimidad, amor, paciencia.” Mientras la gente seguía la maldad y la mentira de los falsos profetas, Timoteo seguía el ejemplo de su pastor Pablo y la fe en Jesucristo.
Y ¿cómo fue tratado Timoteo por la gente en el mundo? Él seguía la doctrina del evangelio de Jesucristo, la buena conducta conforme a la palabra de Dios, el propósito de predicar el evangelio y salvar a las almas, la fe sólo en la gracia de Cristo Jesús, la longanimidad de Pablo para salvar a todo tipo de gente, el amor a Dios y a las ovejas y la paciencia en todo. Y ¿fue estimado y elogiado por los hombres del mundo? Miren el versículo 11. “persecuciones, padecimientos, como los que me sobrevinieron en Antioquía, en Iconio, en Listra; persecuciones que he sufrido, y de todas me ha librado el Señor.” Pablo sufría persecuciones y padecimientos por seguir a Cristo y por predicar su evangelio. En Antioquía de Pisidia los judíos instigaron a mujeres piadosas y distinguidas, y a los principales de la ciudad, y levantaron persecución contra Pablo y Bernabé. En Iconio los judíos y gentiles, juntamente con sus gobernantes, querían apedrearles. Y en Listra los judíos de Antioquía y de Iconio por fin apedrearon a Pablo, hasta que pensaron que estaba muerto (Hechos 13 y 14). De esta manera Pablo sufría persecuciones por los hombres del mundo, y Timoteo también las sufría.
Pero, si Pablo y Timoteo no eran malos como otros, ni engañaban a los hombres como los falsos profetas, ¿por qué los perseguía la gente del mundo? En Juan 7:7 dice Jesús: “No puede el mundo aborreceros a vosotros; mas a mí me aborrece, porque yo testifico de él, que sus obras son malas.” También en Juan 15:18 y 19 dice Jesús: “Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece.” Como nuestro Señor Jesús, nosotros enseñamos la palabra de Dios, la cual descubre los pecados de los hombres. Pero ellos no se humillan, ni se arrepienten de sus pecados. Lejos de arrepentirse, se enojan y nos aborrecen y nos afrentan. Y nosotros cristianos no somos del mundo, sino de Cristo. El mundo aborrece a Cristo Jesús nuestro Señor, y a nosotros también, que somos de él. Por lo tanto, es lógico y natural que suframos persecuciones en el mundo. Por eso en el versículo 12 dice Pablo: “Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución.” También en 1 Pedro 4:12 dice: “Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese.” La persecución del mundo contra nosotros no es cosa extraña, sino lógica y natural, si realmente somos de Cristo.

Ahora, mientras los falsos profetas engañan a la gente, y la gente cargada de sus pecados es engañada por ellos (13), ¿qué es lo que debemos hacer? Vamos a ver el versículo 14. “Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido.” La palabra ‘persistir’ significa ‘mantenerse firme y constante’. Mientras vivamos en este mundo, debemos mantenernos firmes y constantes en lo que hemos aprendido de las Sagradas Escrituras, la Biblia. ¿Por qué es tan importante esto?

Primero, las palabras de Dios escritas en la Biblia nos pueden dar sabiduría para la salvación por la fe en Cristo Jesús. Miren el versículo 15. “y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús.” En la Biblia hemos aprendido que todos los hombres pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios (Romanos 3:23). Y sin derramar sangre, que es la vida de nosotros, no hay remisión de pecados (Hebreos 9:22). Pero nuestro Señor Jesucristo, siendo el Hijo de Dios santo, vino al mundo en la misma forma de nosotros, y cargó en su carne el pecado de todos nosotros, y derramó su sangre en la cruz (Mateo 26:28). Y cualquiera que se arrepiente de sus pecados y cree en el evangelio de Jesucristo recibe el perdón de sus pecados, la vida eterna y el don del Espíritu Santo (Hechos 2:38). La Biblia nos ha dado esta sabiduría, que somos salvos sólo por la fe en Cristo Jesús.
Pero muchos no tienen esta sabiduría para la salvación. Los judíos piensan que pueden ser salvos por sus obras de la ley. Los hindúes creen que la salvación es librarse del ciclo de reencarnación, y para lograrlo uno tiene que comportarse bien con otros y con los animales, y practicar el yoga. Y ya que Buda, llamado Siddharta Sakiamuni, había practicado un movimiento religioso de India, fundó el budismo sobre las enseñanzas del hinduismo. Los budistas creen que para librarse del ciclo de reencarnación tienen que alcanzar la iluminación, y para esto tienen que guardar los ocho mandamientos de Buda, y practicar la meditación. También muchos de América Latina creen que por practicar actos religiosos pueden ser salvos. Todos ellos no tienen la sabiduría para la salvación que es por la fe en Cristo Jesús. Y se encuentran bajo la condenación y la muerte eterna.
Pero, le damos gracias a Dios, porque él nos ha permitido conocer la Biblia, la cual nos ha hecho sabios para la salvación por la fe en Cristo Jesús. Por esta razón debemos persistir en las palabras de Dios escritas en la Biblia para guardar la salvación que nos ha dado Dios.

Segundo, toda la Escritura es útil para enseñar, redargüir, corregir e instruir en justicia. La razón por la cual debemos persistir en la Biblia no es sólo para nuestra salvación personal. Miren los versículos 16 y 17. Toda la Escritura es inspirada por Dios. Esto quiere decir que Dios es el verdadero Autor de toda la Biblia. Y por esta razón es útil para enseñar. Cuando el misionero Dr. Samuel C. Lee quería predicar el evangelio en la mejor universidad de Corea, la gente le dijo: “Mejor quédate en la provincia donde estás.” También cuando él iba a predicar el evangelio a los universitarios norteamericanos, la gente se burlaba de él. Pero tanto en E.U. como en la mejor universidad de Corea fueron levantados muchos y grandes discípulos de Jesucristo. La Biblia le fue útil para enseñar a los intelectuales de Corea y de E.U. Por eso en Salmos 119:97 y 98 dice: “¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación. Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos, porque siempre están conmigo.” ¿Qué somos nosotros para enseñar a los universitarios de México y del mundo? Pero la Biblia nos hace más sabios que ellos, y es útil para enseñar.
Y toda la Escritura es útil para redargüir. Esta palabra significa ‘argüir en contra de los argumentos de una persona’, es decir, ‘reprender’. Nosotros, que tenemos las palabras de Dios, podemos discernir el bien y el mal, y reprender a los universitarios en sus pecados y errores. En 1 Corintios 6:3 dice que aun a los ángeles podemos juzgar, porque tenemos las palabras de Dios.
Y toda la Escritura es útil para corregir. La Biblia es útil no sólo para enseñar y reprender, sino también para corregir el pensamiento, corazón y vida del hombre. En Hebreos 4:12 dice: “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.” Las palabras de Dios escritas en la Biblia no son letras muertas. La Biblia es la palabra de Dios viva y eficaz y poderosa que corrige al pecador, y lo transforma conforme a la imagen de Jesucristo.
También toda la Escritura es útil para instruir en justicia. La palabra ‘instruir’ significa ‘proporcionar conocimientos, habilidades, ideas o experiencias a una persona para darle una determinada formación’. La Biblia es útil crecer y formar a los discípulos de Jesucristo enteramente preparados para toda buena obra.

‘Enseñar, redargüir, corregir e instruir en justicia’ – este proceso lo llamamos ‘hacer discípulos’. Toda la Escritura es útil para hacer discípulos de Jesucristo. En Mateo 28:19 nos ordenó Jesús, diciendo: “Id, y haced discípulos a todas las naciones.” Esta es la Gran Comisión a la que tenemos que obedecer y cumplir hasta que regrese nuestro Señor Jesús. Y ¿cómo podemos ser excelentes hacedores de discípulos? Debemos persistir en las palabras de Dios escritas en la Biblia. Para salvar a los universitarios y levantarlos como discípulos de Jesucristo lo que tenemos que hacer es mantenernos firmes y constantes en estudiar la Biblia y enseñarla.

Conclusión: Ciertamente en nuestros tiempos podemos ver todo tipo de hombres malos que salen en esta palabra. Sobre todo, hay muchos falsos profetas que engañan a la gente cargada de sus pecados y codicias. Por eso sabemos que está cerca el fin del mundo, y vivimos en tiempos peligrosos.
En este peligro de los últimos días lo que debemos hacer es seguir el ejemplo de nuestros padres espirituales y la fe en Jesucristo. Entonces sufriremos persecuciones en el mundo, porque no somos del mundo, sino de Cristo Jesús. Sobre todo, tenemos que mantenernos firmes y constantes en las palabras de Dios para guardar nuestra salvación, y para hacer de los universitarios discípulos de Jesucristo. Oro para que en el año 2018 hagamos la lucha por persistir en la Biblia, y llevemos buenos y abundantes frutos de discípulos para agradarle a nuestro Señor. Amén.