La MERITOCRACIA de Chávez
Chávez en una de sus innumerables alocuciones habló con fervor en contra de la meritocracia que regía entorno a los gobiernos que le precedieron, gobiernos, a los que conocemos como la cuarta república.
La calificó como MITOCRACIA, palabra que no existe en el diccionario de la RAE, pero como muchas otras palabras hoy en día, tiene muchos adeptos que la usan.
El presidente usó esa palabra para justificar el despido de altos miembros del buró ejecutivo de Petróleos de Venezuela quienes criticaban fuertemente la ocupación política de esa entidad estatal.
Desde ese día hasta hoy, existe un fuerte debate entre los extremos políticos adversos sobre la idoneidad de promover la meritocracia como medida efectiva para el reconocimiento de los ciudadanos en sus ámbitos laborales, políticos y sociales.
La base de la disputa radica en que un grupo alega que el promover a las personas basados en sus habilidades técnicas y su capacidad para desempeñar el trabajo que le corresponden es discriminativo para el resto de los ciudadanos que aspiran esos puestos.
Otro grupo alega que la selección por la vía de la meritocracia, como lo expreso Chávez, es una forma hipócrita para discriminar a unos favoreciendo a otros, sin que su capacidad técnica y su capacidad para desempeñarse en el puesto sea realmente relevante.
La meritocracia es, al final, un conjunto de rasgos idóneos, que un individuo o grupo de individuos creen necesarios para que alguien asuma un cargo o un puesto de trabajo, estos rasgos son completamente a discreción de quien tiene la responsabilidad de elegir a quienes van a ocupar esos puestos.
Significa que cada líder, gerente o dirigente elige las características que cree mejor favorecen el logro de lo que se espera del empleado en ese cargo o puesto de empleo.
En el caso de Venezuela, y de muchas otras estructuras políticas y empresariales, la selección por meritocracia implica total y absoluta fidelidad a quien les otorga el cargo o el empleo.
El mérito para conseguir el puesto es ser, como se dice en Venezuela, un jala bola del jefe...