El sábado pasado tuve la oportunidad de darme un gusto que hace tiempo quería darme: ver a Manuel García en Arica.
Ya hace un tiempo hablé sobre él, sobre que me parece que es el mejor compositor de Chile y las razones por las que sostengo esa premisa. Después hablé de Mecánica Popular, aquella banda maravillosa, injustamente poco comprendida a nivel más masivo, pero reconocida con el slogan de "el secreto mejor guardado del rock chileno".
El mejor, porque sin duda sus tres discos son joyas de la canción pop y esa mezcla de rock con folclor y trova que sólo podía darse en un país como el nuestro (o en Latinoamerica, porqué no también). Y el mejor guardado, puesto que los afortunados que hemos recibido estos sonidos guardamos esas canciones como tesoros, compartidas sólo con quienes estén dispuestos a apreciarla tal cual ella se lo merecen, y porque debido a las trancas de la difusión musical, es todo un ritual especial seguir su música.
Qui´zas dentro de todo ese ritual secreto que rodea conocer a Mecánica, está descubrir el que debe ser uno de los mejores discos chilenos de la década, lanzado en los albores del nuevo siglo, y con un nivel musical y lírico de nivel superior, pero con la amabilidad y familiaridad del pop bien hecho. "La Casa De Asterion" es un disco conceptual inspirado en vivoonline.cl, el primer reality virtual chileno donde un estudiante intentó comunicarse con el mundo sólo a través de internet.
Sin embargo, el disco que fue su banda sonora no tiene nada de virtual ni cibernetico, sino evoca los sentimientos y reflexiones más básicas y escenciales del ser humano, su encierro y su soledad. Musicalmente, está lleno de arreglos preciosos, de una riqueza de ritmos y sonidos que es poco común en el rock chileno, aún en estos años de mayor experimentación. En el ámbito de letras, La Casa De Asterión hace pleno honor a su nombre literario: las historias son contadas de una forma narrativa tan rica como sencilla, mezclando la sapiencia de una biblioteca con la simpleza de un slogan pop.
Ver a Manuel García en Arica tuvo la misma emoción que ver a cualquier profeta en su tierra (como rezaba el afiche del concierto). Una complicidad con el público que sólo se da cuando se está en casa, y todos comparten los mismos lugares y recuerdos que tú.
Para mi, verlo significó también volver a recordar grandes discos y grandes canciones como las de este álbum, lejos mi favorito de esta década y de la discografía de Mecánica
y esta canción idea para dias donde dan ganas de ser mejor persona
► Mecánica Popular - Las Tropas Del Sol