Hay una raza que envidio demasiado: las comediantes que además de hacer reír, crean melodías hermosas y cautivan con su voz.
De este tipo de mujeres (que yo mataría por ser), la que suena con mayor fuerza en estos días es la argentina Juana Molina, que se hizo famosa en su país gracias a un exitoso show de humor absurdo (otra representante de esta raza es la chilena Carolina Sotomayor, a quien le dedicaré pronto un capítulo de este podcast)
Pero la música de Juana Molina no sólo juega con el absurdo, sino que también con la calidez. Dice tener de influencias a Zeppelin y King Crimson, pero su música cita más a la calidez del folk con toques delicados de electrónica, sonidos dulces de instrumentos como xilófono y esas guitarras oscilantes y adictivas que se han hecho familiares gracias al sonido patentado hace un tiempo por bandas como Sigur Ros o Radiohead.
y ella logra, con esa gracia que parece brotarle de los dedos, hacer que temas tan repetidos suenen frescos, novedosos y muy cálidos
como éste. una buena opción para escuchar en días lluviosos y fríos como los que están abundando gracias al odioso calentamiento global
Juana Molina - ¡Que Lluvia!