
Últimamente estoy volviendo a estudiar latín en mis momentos libres y todos los filósofos del periodo de Augusto y Nerón. Así que cuando empecé a leer “la felicidad” (De Vita Beata) de Lucio Anneo Séneca* me quede sorprendido en darme cuenta que el “hombre ese” hubiera podido dar clase directamente en Esic o en la Universidad.
Séneca y los cuadros de mandos personales
“Todos los hombres, hermano Galión, quieren vivir felices, pero al ir a descubrir lo que hace feliz la vida, van a tientas, y no es fácil conseguir la felicidad en la vida, ya que se aleja uno tanto más de ella cuanto más afanosamente se la busque, si ha errado el camino, si éste lleva en sentido contrario, la misma velocidad aumenta la distancia.”