
Me pregunto si el fútbol, además de un deporte, un juego o negocio, no será, dado el interés que despierta, un paradigma grupal y cultural: un lugar desde donde se puede estudiar cualquier fenómeno social, es decir un pequeño gran laboratorio desde dónde reproducir en cada partido cualquier fenómeno a estudiar, por ejemplo: modificación de leyes laborales, los diferentes movimientos económicos, criterios de salud, políticas inmigratorias, racismo, imagen corporativa de las empresas, encuestas educativas...