Dios llama en forma particular (eleva tu corazón de Fulton Sheen-pagina 149)
Fulton J. Sheen, el santo inteligente que sabía de buen humor
Un milagro de un niño nacido sin señales de vida, encamina a monseñor Fulton J. Sheen a los altares
Jaime Septién
En el pequeño pueblo de Peoria, Illinois, en el norte de Estados Unidos, la comunidad católica está de fiesta. La semana pasada el obispo de esta diócesis, monseñor Daniel Jenky, confirmó la notificación de una comisión de siete expertos médicos que avisaron a la Congregación de las Causas de los Santos en el Vaticano que “de forma unánime” aprobaron un milagro reportado por la intercesión del siervo de Dios, monseñor Fulton J. Sheen.
Fulton J. Sheen, doctor en Filosofía y en Sagrada Escritura (1895-1979) fue, probablemente, el obispo católico más aclamado y más querido en Estados Unidos durante el siglo XX. Poderoso orador, ganador de premios por sus programas de televisión y sus transmisiones de radio (el más significativo de todos fue “Vale la pena vivir”), gran educador, misionero en todo el mundo, participó en el Concilio Vaticano II y escribió una gran cantidad de libros, todos dedicados a la Virgen María.