Tan pronto como Jesús llegó a ser Rey, echó a Satanás y sus perversos ángeles del cielo y los arrojó a la región de la Tierra. Por eso las condiciones han empeorado tanto en la Tierra desde 1914. (Revelación 12:9, 12.) Guerras, hambres, pestes, aumento del desafuero..., todo ello forma parte de una “señal” que indica que Jesús está gobernando y que este sistema se encuentra en sus últimos días. (Mateo 24:3, 7, 8, 12; Lucas 21:10, 11; 2 Timoteo 3:1-5.)
La Tierra está dividida en muchos países y cada uno tiene su propio gobierno. Las naciones suelen combatir entre sí. Pero el Reino de Dios reemplazará a todos los gobiernos humanos. Será el único gobierno en toda la Tierra. (Daniel 2:44.)