Entonces, la mujer le dijo a su esposo:
"No permitamos que la gente hable mal del niño." El esposo lo bajó y se subió él.
Al llegar al segundo pueblo, la gente murmuraba:
"Mira qué sinvergüenza ese tipo! Deja que la criatura y la pobre mujer tiren del burro, mientras él va muy cómodo encima!".
Entonces, tomaron la decisión de subirla a ella al burro mientras padre e hijo tiraban de las riendas.
Al pasar por el tercer pueblo, la gente comentaba:
"¡Pobre hombre! Después de trabajar todo el día, debe llevar a la mujer sobre el burro! Y pobre hijo ¡qué le espera con esa madre!".
Se pusieron de acuerdo y decidieron subir al burro los tres para comenzar nuevamente su peregrinaje.
Al llegar al pueblo siguiente, escucharon que los pobladores decían:
"¡Son unas bestias, más bestias que el burro que los lleva, van apartirle la columna!"
Por último, decidieron bajarse los tres y caminar junto al burro.
Pero al pasar por el pueblo siguiente no podían creer lo que las voces decían sonrientes:
"¡Mira a esos tres idiotas: caminan, cuando tienen un burro que podría llevarlos!"
Reflexión:
Siempre te criticarán, hablarán mal de ti y será difícil que encuentres alguien a quien le conformen tus actitudes.
Entonces: ¡vive como creas!, haz lo que te parezca correcto a ti, lo que te dicte tu conciencia y tu corazón.