El amor pregunta: ¿Qué puedo dar? Y el egoísmo responde: ¿Qué gano yo?
Los infelices son egoístas, injustos, crueles e incapaces de comprender al otro. Los infelices no unen a las personas, las separan.
La gente confunde vivir como uno desea, con exigir a los demás que vivan como uno quiere.
No es egoísmo amarse a uno mismo, cuidarse a sí mismo ya hacer de tu felicidad una prioridad. A veces es necesario.