Tema: Yo mi peor enemigo
Título: La pelea del siglo
Introducción:
Historia de Karla y Carlos
O.T Veamos según la biblia porque yo puedo ser mi peor enemigo.
1. Yo puedo ser mi peor enemigo porque mi naturaleza es inclinada al pecado. Romanos 7:24
a. La biblia nos enseña que el espíritu siempre está dispuesto pero la carne es débil. Mateo 26:41
b. Decía el apóstol pablo la siguiente frase “De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí” Romanos 7:17
c. La carne es el origen de las cosas profanas y pecaminosas. (Naturaleza pecaminosa)
d. La carne ya por si sola esta inclinada a la maldad pero eres tu quien puedes debilitarla o alimentarla.
e. Gálatas 6:8 nos relata lo que realmente necesitamos saber sobre el peligro de la carne. “Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna”
2. Yo puedo ser mi peor enemigo porque mi mente ha sido corrompida. Romanos 12:2
a. La estrategia más fuerte del enemigo para trabajar en contra de los cristianos es la mente. Con justa razón los cristianos de antes decían “La mente desocupada es taller de Satanás”.
b. Romanos nos deja claro el proceso que nos mantiene cautivos y estancados. “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”
c. Cuando aceptamos a Cristo la Biblia declara que “Somos nuevas criaturas”, pero no perdamos de vista que los hábitos, costumbres, carácter, temperamento, etc no será transformado de golpe sino que requiere una transformación de la mente.
d. Debemos cortar los pensamientos engañosos que hemos aceptado del enemigo.
3. Yo puedo ser mi peor enemigo porque mi corazón es engañoso. Jeremías 17:9
a. Dios hablo a la gente en la antigüedad de la misma manera que nos habla hoy a nosotros. “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?”
b. Todo pensamiento que dejamos que ponga raíces se va adueñar de nuestro corazón.
c. El corazón es la fuente de la vida.
Conclusión
Debemos dejar de alimentar nuestra carne.
Debemos trabajar en la transformación de nuestros pensamientos.