Cuando de buena mañana la lluvia y el viento invitaba a la suspensión, ellos decidieron que les daba más miedo la fractura hidráulica que la lluvia. Se arremangaron y con la alegría de quien sabe que hace lo que debe, decidieron seguir con la primera fiesta de la primavera. Aquí recogemos algunos sonidos de la mágica tarde del 1º de Mayo en el Soto de Villarcayo. Sirva de homenaje y agradecimiento para todos los que la hicieron posible.