Hoy Ismael cumple 100 años. No sé si exagero pero si pudiéramos juntar en una imagen su larga vida seguramente estaría llena de sonrisas. Para mi Ismael es una sonrisa pegada a una hombre. Le conocí mayor y siempre me pareció joven. Pensando en qué podría regalarle hoy, he recordado aquella tarde que pasamos, junto a Humildad, el amor de su vida, compartiendo recuerdos. Aunque imagino que hoy la alegría de la vida se mezclará con la añoranza de las ausencias, sirvan estos sonidos de 2007 para sentir que ella también está aquí. Felicidades desde tu valle, amigo.