Listen

Description

Soy mujer, mido metro cincuenta y dos, peso 48 kilos, tengo 26 años y gafas y una carrera universitaria y media y cuando digo en voz alta a qué me dedico, las reacciones de las personas que lo escuchan son de lo más variopintas y aclaradoras sobre el futuro de la conversación que vamos a tener, decir mi profesión en voz alta me revela más sobre mi interlocutor de lo que yo le estoy revelando a esa persona, por lo tanto, me siento en deuda con ella y me parece correcto devolverle la información:
Sí, me gusta mi trabajo.
No, no es verdad que no tuviera otra opción de vida.
Sí, aunque parezca una chifladura, lo elegí libremente.
No, no libro casi ningún día, no insistas. Y eso no provoca ningún tipo de problema en mí, y el motivo es la primera aclaración: Sí, me gusta mi trabajo.
Sí, es cierto que mi trabajo consume gran parte de mi día, por lo tanto, si decido pasar el resto del día con mi interlocutor, espero que sepa valorar lo que esto significa, una hora para mi no es lo mismo que para ti.
No, por ser Pastora no significa que sea inculta, más bien al revés, ya que en los momentos en los que mis animales están comiendo tranquilos escucho podcasts, leo, dibujo y hasta de vez en cuando me da hasta por escribir. A parte que para manejar un rebaño hacen falta gran variedad de conocimientos tecnológicos y otros tantos ancestrales de los cuales el interlocutor medio ni se imagina su existencia.
Sí, es un trabajo “básico” , manual, y de esfuerzo físico diario, pero al menos yo puedo explicar a un niño de 5 años en qué consiste y qué beneficios aporta mi trabajo a la sociedad usando solo unas pocas palabras de su vocabulario, puedes tú?
No, no soy la única de mi especie, que no las conozcas no significa que no existan, pero hay muchas más mujeres como yo de las que te imaginas. Y son maravillosas.
No, mi pareja no trabaja conmigo. Pero si ni siquiera tengo pareja! (Se me va a pasar el arroz, que desastre por dios! )
Y por supuesto, sí, sí sé dar marcha atrás con un remolque, y me costó tanto aprender como a cualquier persona que lo haya intentado alguna vez.
Y por último, si, soy feliz con lo que hago.
Y la pregunta ahora sería por qué aclaro estas cosas sin que nadie me haya preguntado, pues bien, en realidad me las preguntan a diario, una a una, con timidez, con prejuicios, con la extrañeza de estar delante de una mujer loca. Cuando simplemente están delante de alguien que inconscientemente se replegó vitalmente, quedándose solo con lo básico, solo con aquello que sin complejidades ni mentiras pudiera explicarle a un niño de 5 años imaginario. Y que se encontró con que no necesitaba más. Y ahora, tras un tiempo de reflexión, que te favorece el hecho de pasar mucho tiempo sola, sin cobertura y en silencio (eso que había perdido en mi antigua vida) he sido consciente de los motivos que me llevaron a ello, de que el instinto me llevó a actuar de la forma adecuada de de que ante todas las cosas
SI, SOY FELIZ ENTRE MIS OVEJAS Y PERRAS.