Reconozco a la Verdad; reconozco al supremo
maestro, cuya esencia es Gloria; que otorga
suprema alegría; que es la sabiduría pura; que
está más allá de todas las cualidades y es infinito
como el cielo; que está más allá de las palabras;
que es uno y eterno, puro y quieto; que está más
allá de todo cambio y fenómeno y es el testigo
silencioso de todos nuestros pensamientos y
emociones, reconozco al supremo maestro.
Reconozco a la Verdad.
– Antiguo himno védico