Barro, Señor, quiero ser barro blando
en tus divinas manos de alfarero,
barro que nada vale por sí solo
si Tú no lo modelas con tu genio.
Sólo barro, Señor, materia prima
tal como me creaste, húmedo y fresco
que de mi pobre barro harás un día
una obra de arte digna para el cielo.
Y en todo ello ¿qué tengo yo que hacer?
dejarme modelar por Ti, tu esfuerzo
creador irá puliendo las aristas
y dando vida a lo que estaba muerto.
Barro, Señor, ser sólo barro quiero
que nunca pida cuentas a su dueño
barro que no se seque y sea dócil
cuando lo aprietes fuerte entre tus dedos.
Así, poquito a poco, con el tiempo
será una realidad aquel proyecto
que eternamente dibujó en sus sueños
tu enamorada alma de Arquitecto.
Y si algún día en el pecado grave
se me hunde el alma y seco me endurezco
humedéceme pronto con tu gracia
hasta que vuelva a ser barro de nuevo.
Y si me rompo frágil y tu empeño
ves fracasado en trozos por el suelo
no me olvides Señor, no me rechaces
vuelve a recomponerme te lo ruego.
Barro, Señor, sólo soy barro.