Listen

Description

Un día al atardecer, cuando a solas yo estaba,
a mi puerta llamó Alguien, Alguien que yo no esperaba.
Y me dijo: “¡Ven conmigo!, no me mires angustiada;
que soy remanso y soy Paz, no te asuste mi llamada”:
“A mí, ¿y qué puedo darte? Yo no tengo nada, nada;
pequeña y frágil soy yo, mi vida sencilla y llana.
No te asuste mi voz,
no te asuste Quien soy.
No te apartes de Mí, ¡Ven conmigo! (2)

No te asuste mi llamada,
que te doy la fuerza Yo
y caminando a Mi lado harás
un mundo aún mejor.
Alegrarás con tu vida
a aquél que mucho sufrió
y al que, sus miembros cansados,
la fuerza le abandonó.
Tendrás los brazos abiertos
a quien la pena le invada
y con tu alegría darás
nueva luz a su mirada.

Siempre a tu lado estaré,
desde que despunta el alba,
RE re LA fa# RE MI-FA#
y junto a ti caminaré, y daré paz a tu alma.
No te asuste mi voz,
no te asuste Quien soy.
No te apartes de Mí, ¡Ven conmigo! (2)