de como obtener la iluminacion por Regardie Israel.
Al amanecer, o antes de que el Sol salga, el estudiante deberá realizar las abluciones de costumbre y luego, volviéndose hacia el Este, decir audiblemente: Salve Tú que eres Ra en Tu elevación, Tú, que eres Ra en Tu fuerza, Que viajas en los Cielos en Tu barca Al surgir el Sol. Tahuti erguido en Su esplendor en la proa Y Ra-Hoor junto al timón. ¡Salve Tú desde las Moradas de la Noche!. Mucho del simbolismo inherente en este acto de simple adoración puede pasar durante mucho tiempo inadvertido para el estudiante. Pero esto no tiene todavía importancia ni debería constituir un obstáculo para su práctica diaria, ni impedirle adorar a Dios en la forma del Sol naciente en cada uno de los días de su vida. Al mediodía, en cualquier lugar que pudiera estar —en casa, en la oficina, en la calle o en la fábrica—, adorará a Dios. Traer a Dios a su vida siempre le ayudará en alguna medida. Se pondrá de cara al Sur y dirá: Salve Tú que eres Athor en Tu triunfo, Tú, que eres Athor en Tu belleza, Que viajas en los Cielos en Tu barca En el medio curso del Sol. Tahuti erguido en Su esplendor en la proa, y Ra-Hoor junto al timón. ¡Salve Tú desde las Moradas de la Mañana. Y al atardecer, cuando el Sol se pone, se colocará de cara al Oeste y adorará alSeñor del Universo con estas palabras: Salve Tú que eres Tum en Tu poniente, Tú, que eres Tum en Tu alegría, Que viajas en los Cielos en Tu barca, En el ocaso del Sol. Tahuti erguido en Su esplendor en la proa Y Ra-Hoor junto al timón. ¡Salve Tú desde las Moradas del Día!. Y a medianoche o al retirarse, se volverá hacia el Norte y dirá: Salve Tú que eres Khephra en Tu ocultación, Tú, que eres Khephra en Tu silencio, Que viajas en los Cielos en Tu barca, En la Medianoche del Sol, Tahuti erguido en Su esplendor en la proa Y Ra-Hoor junto al timón. ¡Salve Tú desde las Moradas de la, Noche!. Esta práctica en particular deberá ser una parte regular de la vida cotidiana y deberá persistirse en ella hasta que forme parte de nuestra vida. Otros ejercicios descritos aquí deben ser realizados durante limitados o variados períodos, pero estas Cuádruples Adoraciones tienen que estar integradas para siempre en el patrón diario de la vida.
También tiene ocho sílabas, que pueden ser quebradas en dos líneas de cuatro ritmos cada una:
Om Na Ma Ha.
Shi Va Ya Om.
Esta invocación debe ser memorizada, lo cual es sencillo, y luego recitada mentalmente a tiempo con la respiración. En la inhalación decir: Om Na Ma Ha, y en la exhalación: Shi Va Ya Om. Con un poco de esfuerzo, el mantra se hará relativamente fácil de recitar, ajustado por el proceso de respiración. Una vez que se ha convertido en algo relativamente automático, el estudiante puede reflexionar más sobre lo que las frases significan, y con qué pasión están o pueden ser dotadas. Esta fuerza emocional, que dirige la mente en un punto hacia el mantenimiento del mantra y hasta la concentración, es un hecho siempre presente.
Esto completa la Rosa Cruz. En el proceso de trazar esta figura deben ser pronunciados o hechos vibrar dos nombres sagrados. Ambos tienen origen cabalístico, en la Edad Media. Ambos son variantes del nombre de Jesús en lengua hebrea, cuyo exacto significado y simbolismo no nos importa en este momento. Los nombres son: YEHESHUAH y YEHOVASHA. El primer nombre debe ser hecho vibrar mientras se traza la cruz, esto es, tanto en la barra vertical como en la transversal, y el segundo deberá ser pronunciado durante la formación del círculo. Practique hacer la cruz de la manera antes descrita y haga vibrar los dos nombres hasta que no tenga ni un momento de duda sobre lo que está haciendo.
Visualice una luz brillante justo sobre la cabeza, en forma de esfera o balón con el diámetro de un plato o ensaladera. Concéntrese sobre su brillo centelleante, imaginando que da vueltas y vibra, y muy pronto habrá un feeling, una sensación de que algo se ha activado sobre la cabeza. Cuando se sienta esto, haga vibrar la palabra EHEIEH - pronuncíese Eh-jiuh-yah-. Estas sílabas deben ser igualmente enfatizadas y hacerse vibrar lentamente, obteniendo el máximo sonido de cada una de ellas.
Después de haberse concentrado en esta esfera de luz que se halla sobre su cabeza durante unos cinco minutos, o hasta que la sienta suficientemente activada, imagine que un rayo de luz surge de ella, bajando a través de la cabeza hasta la garganta y el cuello. Allí se expande para formar otra esfera de luz que se extiende desde el frente hasta la parte de atrás del cuello. Formule esta esfera tan vívidamente como pueda, utilizando el divino nombre de YHVH ELOHIM, que se pronuncia YUH-Hoh-voo-El-loh-jim, con ninguna sílaba acentuada más que otra. Haga vibrar el nombre varias veces, enfocándolo dentro de esta segunda esfera, utilizando el mismo procedimiento que antes
Algunos minutos más tarde, visualice el rayo descendiendo desde el cuello al pecho, descansando sobre el plexo solar... en otras palabras, en el área del corazón. Aquí forma una tercera esfera de luz brillante, extendiéndose desde el frente del pecho a la espalda, otra vez del tamaño de una ensaladera. Mantengala intensa visualización, o mejor aún siéntala.
En lugar del acostumbrado nombre hebreo, que es muy largo y engorroso, utilizaremos un divino nombre gnóstico. Es más breve, vibra extremadamente bien y es mucho más fácil de utilizar. Este nombre es: IAO —que se pronuncia: i-ah-oh—. Repita la vibración del nombre con tanta frecuencia como se requiera para ayudar a la mente a permanecer concentrada sobre el centro.
En unos cinco minutos, visualice el rayo de luz descendiendo desde el pecho hasta la zona pélvica, donde una cuarta esfera de luz se forma por medio de su imaginación. Haga vibrar el nombre SHADDAL EL CHAI —shad-dai-eil-Chai—. (La letra hebrea "ch" se pronuncia J.). Visualice y sienta una intensa actividad en la zona pélvica, hasta que el centro entero se siente vivo y pulsando con energía. Finalmente, vea el rayo de luz descendiendo de la pelvis a los pies, formando una esfera de luz. El nombre utilizado aquí es ADONAI ha-ARETZ —pronuncíese Ah-doh-nai-ja-aretz—. Haga vibrar el divino nombre lo suficiente, hasta que sienta, en las extremidades inferiores, cómo la esfera de luz se agita con vigorosa actividad. Sienta que da vueltas y vibra como una brillante esfera de luz-energía