Pascual Enguidanos Usach, Pascual
(Aznar 07) La Abominable Bestia Gris
Relación de personajes principales:
Miguel Ángel Aznar de Soto.- Joven español, almirante de la Policía Sideral y propietario del autoplaneta Rayo.
Lola Contreras.- Joven bellísima corresponsal de guerra.
Richard Balmer.- Amigo íntimo y colaborador de Miguel Ángel.
Profesor Louis Frederick Stefansson.- Anciano y distraído sabio.
George Paiton.- Otro de los amigos y lugarteniente de Miguel Ángel Aznar, piloto del Rayo.
Thomas Dyer.- Otro de los cantaradas de Miguel Ángel.
General Ortiz.- Representante de la Federación Ibérica en la Policía Sideral.
General Limoges.- Representante de los Estados Unidos de Europa.
General Power.- Representante de los Estados Unidos de América.
General Yenangyat- Representante del Imperio Asiático.
General Kiseme.- Representante de la Unión Africana.
General Kadde.- Representante de las Naciones Venusinas (Venus).
CAPITULO 1º
MARTE, PORTADOR DE LA GUERRA
Con los codos sobre la mesilla de vidrio y la mandíbula apoyada en los puños, QW-d-224; comandante del patrullero sideral CS-99, permanecía en completa inmovilidad, absorto ante el tablero de ajedrez extendido ante él. -Te queda una sola jugada -aseguró una voz clara y un tanto metálica, brotando del tornavoz del aparato de televisión. QW-d-224 soltó un gruñido y movió el rey sobre el tablero. Levantó los ojos y miró a la pantalla del televisor situado enfrente. En ésta se veía un segundo tablero de ajedrez, en cuyos escaques, idénticas piezas ocupaban los mismos lugares que en el tablero de QW-d-224. Una mano larga y blanca entró en el campo visual del televisor, tomó el rey y lo movió, repitiendo el movimiento que acababa de hacer el acorralado comandante del patrullero sideral. -Estás aquí, ¿no? -preguntó la voz metálica del televisor con acento triunfal-. Muy bien. Ahora me como la torre y… ¡jaque al rey! Jaque mate, por cierto. QW-d-224 movió las piezas de su propio ajedrez según veía moverse las del tablero televisado, examinó la situación con gesto contrariado y murmuró: -Sí. Jaque mate… no cabe duda. Una risa burlona brotó del tornavoz del aparato. De la pantalla desapareció el ajedrez, apareciendo en su lugar el rostro juvenil y sonriente de una linda muchacha que no aparentaba más de 25 años. -¡Vamos, QW-d-224! -rió la juvenil imagen a todo color, con pupilas chispeantes de malicia-. ¡Déjame ver tu torva faz! -¡Eres un estúpida, JJ-b-47! -refunfuñó el hombre, tomando las piezas y metiéndolas a puñetazos en una cajita de transparente material plástico-. No es muy deportivo que digamos burlarse del vencido, máxime cuando te he derrotado mil veces sin mortificarte ni una sola. Pero esto cambiará. La próxima vez que te gane van a oírse mis carcajadas hasta en Neptuno. -Te molesta tu derrota, ¿eh?- rió la joven. -Me molesta tu estupidez. Al fin y al cabo tienes más de cien años de edad y eres una veterana en el ajedrez. Te sobran motivos para vencerme… pero el caso es que eso no ocurre con frecuencia. ¡Y