En la religión católica, la fe es la primera de las tres virtudes teologales, y es creer sin pruebas, y por lo tanto para nuestro análisis es una actitud perjudicial para el ser humano.
La misma palabra es utilizada en otros contextos y para variados tipos de expresiones coloquiales.
1. Creo que voy a ganar la lotería, tengo esperanza en que mi equipo va a ganar la copa del campeonato, confío en que mis gorbernantes son honestos, creer y confiar de esta manera significa que tenemos una espectativa futura, pero sin dominio sobre las cosas que pasan, es inocuo o inútil, a lo más.
2. Creo que voy a pasar un examen sólo sirve si estudio seriamente, y esa creencia en todo caso nos da un impulso adicional para completar la tarea.
3. Pero al decir, creo en dios, tengo fe en Cristo, tengo esperanza en la astrología, estamos negando la opción de usar nuestra capacidad de razonamiento, y analizar la realidad, y simplemente nos engañamos a nosotros mismos para complacer nuestra necesidad de sentirnos seguros.