La historia nos ha enseñado una cosa: el cambio es inevitable. Esta verdad se ha ilustrado una y otra vez en todos los grandes imperios: no importa cuán poderoso sea, al final termina cayendo. Hay analistas que creen que el colapso ya ha comenzado, y a diferencia de Nostradamus y otros antiguos profetas, no ven a través de bolas de cristal o estudian las estrellas. Sus visiones hacen referencia a la inestabilidad financiera del petróleo y el agotamiento del agua, la tecnología hostil y la amenaza terrorista. Ellos se reúnen hoy para compartir sus enfoques sobre los peligros que amenazan el modo de vida americano y sobre cómo podemos evitar este fatal destino.