"Cuando una persona o cualquier ser vivo come, la energía contenida en el alimento se extiende por todo el cuerpo en forma de partículas: hidratos de carbono, proteínas, vitaminas, grasas… Todo se reparte, hasta el último rincón, y permite a nuestras células realizar sus funciones correctamente.
Pero comer no solo sirve para mantenernos vivos y sanos. Los nutrientes obtenidos también se utilizan para realizar actividades. Para salir a la calle, movernos, actuar… para amar a nuestros amigos, y para enfrentarnos a nuestros enemigos."