El payaso Cebollón vibra con su personaje. Él hace del clown una manera de expresar y originar una opinión crítica sobre la vida. La nariz es el símbolo que le permite hacer de su oficio ese lugar que ama. El lenguaje del payaso "no es una bobada" es un arte que dice lo que debe decir y se sale del esquema tradicional para expresar sin tapujos.