Una bala perdida... ala, bala. ¡Aah!, la bala. Alábala porque una mujer perdida es una bala encontrada. Tenía nombre de flor y espinas por apellidos, musa tóxica en la lengua de un órfico blues, activista de los desencuentros amorosos y lastimeros.
Want to check another podcast?
Enter the RSS feed of a podcast, and see all of their public statistics.