Mamá encendió una veladora semanal esta mañana. Seguro que su novio le volvió a pegar. Siempre que él la golpea, ella enciende una de esas veladoras y no lo recibe
ni le contesta el teléfono durante los siete días que dura esa luz. A veces me gusta que eso pase; en esos días ella está más tiempo conmigo y en ocasiones hasta me
lleva al cine. Ojalá que siempre hubiera una veladora semanal encendida en casa...