Tu pequeño cuerpecito viajó por el mundo entero. Los ojos de todos sobre tu imagen inocente; los tuyos, en la infinita oscuridad. Respiro profundo, intento alejar el dolor. Líneas rojas y blancas de tu playera tumbada en la arena. Aprieto los dientes, imagino el dolor inmenso de tu padre que flotando en el infinito mar sintió tus deditos deslizándose sobre los suyos. Cuánto cansancio tuvo, cuán inmensa su angustia...